sábado, 15 de diciembre de 2012

Póngase sus zapatos, caballero



Nadie podrá impedirte ser feliz si no eres tú mismo quien decide ponerse las cosas difíciles. ¿Prefieres que te odien por lo que eres, o que te amen por lo que nunca podrás ser? La ficción es sumamente bella en las páginas o las pantallas, pero la vida real no permite ensayos. Sé tú mismo, sonríe, y deja que los demás se pregunten por qué.

Una víctima de la publicidad

En relación al panfleto de las Juventudes Comunistas que analizamos el otro día en clase, me he encontrado con que los mismos argumentos (o similares) son utilizados una y otra vez en diversas proclamas sin realizar un análisis realmente crítico de la cuestión.
En algunos casos, pueden encontrarse afirmaciones como esta:

En la actualidad las normas de la diferencia sexual no se difunden desde la Ley, ni desde el Estado, ni desde la educación formal; “se forjan desde el mundo de la creación, en la música, los videoclips, el cine, las series, la publicidad… se difunden desde los medios de comunicación de masas y generan unas poderosas industrias que ofrecen un consumo diferenciado para chicas y chicos. Para ellas el culto a la imagen, al cotilleo y al amor romántico. Para ellos la triada fútbol-motor-pornografía.


Ante esta concepción de la publicidad, como algo que determina lo que tenemos que ser, y no como algo que estudia lo que en realidad somos, me parece oportuno recordar un relato de Émile Zola sobre el tema. No es justo quejarse de problemas que se solucionan con tan sólo un poco de sentido común.

Los anuncios están ahí, pero quienes decidimos, al fin y al cabo, somos nosotros mismos.

Una víctima de la publicidad
Émile Zola
Conocí a un chico, muerto el año pasado, cuya vida fue un prolongado martirio. Desde que tuvo uso de razón, Claude se hizo este razonamiento: «El plan de mi existencia está trazado. No tengo más que aceptar las ventajas de mi tiempo. Para marchar con el progreso y vivir totalmente feliz, me bastará con leer los periódicos y los carteles publicitarios, mañana y tarde, y hacer exactamente lo que esos soberanos guías me aconsejen. En ello radica la verdadera sabiduría, la única felicidad posible.» Desde entonces, Claude adoptó los anuncios de los periódicos y de los carteles como código vital. Éstos se convirtieron en el guía infalible que le ayudaba a decidirlo todo; no compró nada, no emprendió nada que no le hubiera sido recomendado por la voz de la publicidad. Así fue como el desventurado vivió en un auténtico infierno.
Claude adquirió un terreno formado por tierras de aluvión donde sólo pudo construir sobre pilotes. La casa, construida según un sistema novedoso, temblaba cuando hacía viento y se desmoronaba con las lluvias tormentosas. En su interior, las chimeneas, provistas de ingeniosos sistemas fumívoros, humeaban hasta asfixiar a la gente; los timbres eléctricos se obstinaban en guardar silencio; los retretes, instalados según un modelo excelente, se habían convertido en horribles cloacas; los muebles, que debían obedecer a mecanismos particulares, se negaban a abrirse y cerrarse.
Tenía sobre todo un piano que no era sino un mal organillo y una caja fuerte inviolable e incombustible que los ladrones se llevaron tranquilamente a la espalda una hermosa noche invernal.
El infortunado Claude no sufría sólo en sus propiedades sino también en su persona: La ropa se le rompía en plena calle. La compraba en esos establecimientos que anuncian una rebaja considerable por liquidación total. Un día me lo encontré completamente calvo. Siempre guiado por su amor al progreso, se le había ocurrido cambiar su cabello rubio por otro moreno. El agua que acababa de usar había hecho que se le cayera todo el pelo rubio, y él estaba encantado porque —según decía— ahora podría usar cierta pomada que, con toda seguridad, le proporcionaría un cabello negro dos veces más espeso que su antiguo pelo rubio.
No hablaré de todos los potingues que se tomó. Era robusto pero se quedó escuálido y sin aliento. Fue entonces cuando la publicidad empezó a asesinarlo. Se creyó enfermo y se automedicó según las excelentes recetas de los anuncios y, para que la medicación fuera más efectiva siguió todos los tratamientos a la vez, hallándose confuso ante la idéntica cantidad de elogios que cada producto recibía.
La publicidad tampoco respetó su inteligencia. Llenó su biblioteca con libros que los periódicos recomendaban. La clasificación que adoptó fue de lo más ingeniosa: ordenó los volúmenes por orden de mérito, según el mayor o menor lirismo de los artículos pagados por los editores. Allí se amontonaron todas las bobadas y todas las infamias contemporáneas. Jamás se vio un montón de ignominias semejante. Y además, Claude había tenido el detalle de pegar en el lomo de cada volumen el anuncio que se lo había hecho comprar. Así, cuando abría un libro, sabía por adelantado el entusiasmo que debía manifestar; reía o lloraba según la fórmula. Con ese régimen, llegó a ser completamente idiota.
El último acto de este drama fue lastimoso. Tras haber leído que había una sonámbula que curaba todos los males, Claude se apresuró a ir a consultarla acerca de las enfermedades que no tenía. La sonámbula le propuso obsequiosamente la posibilidad de rejuvenecerlo indicándole la forma para no tener más de dieciséis años. Se trataba simplemente de darse un baño y de beber determinada agua. Se tragó el agua, se metió en el baño y se rejuveneció en él de tal manera que, al cabo de media hora, lo encontraron asfixiado.
Claude fue víctima de la publicidad hasta después de muerto. Según su testamento, había querido ser enterrado en un ataúd de embalsamamiento instantáneo cuya patente acababa de obtener un droguero. En el cementerio, el ataúd se abrió en dos, y el miserable cadáver cayó al barro donde tuvo que ser enterrado revuelto con las planchas rotas de la caja. Su tumba, hecha de cartón piedra y en imitación de mármol, empapada por las lluvias del primer invierno, no fue pronto nada más que un montón de podredumbre sin nombre.

viernes, 14 de diciembre de 2012

El arte de vender un libro

Información extraída de La retórica publicitaria editorial: El arte de vender un libro, de Asunción Escribano Hernández.
(Clic en las imágenes para aumentar)


      1. Los elementos presentes en la publicidad


      1.1 Título del libro, imagen de cubierta y autor
          Resultan fundamentales al ser lo primero que llama la atención.


    1.2 Título del libro y cubierta, autor y fotografía u obras anteriores
            Con frecuencia se aprovecha la popularidad de un autor, expresada a través de su nombre o sus obras más conocidas.
      En esta portada, de Debolsillo, se nos informa -por si lo desconocemos- de que Hemingway es premio nobel de literatura.


      1.3 Nombre del premio, ganador y finalista
              Los premios se aprovechan como factor de persuasión a la hora de atraer lectores.
        Maria de la Pau Janer. Pasiones romanas. Premio Planeta 2005.

         1.4 El contenido de la historia
                A menudo en la promoción se utiliza una sinopsis del libro, así como frases extraídas del mismo o utilizadas por los críticos a la hora de describirlo.
          En la portada de este libro de Stéphane Hessel se cita una crítica del mismo por Le Figaro Littéraire: "Una autobiografía intelectual, emotiva e inclasificable"


          1.5 La especialización temática de las obras
                  Cada vez más las estrechas barreras entre cine, literatura y publicidad se emplean para promocionar distintas disciplinas o géneros.



                  2 La estructura textual

            2.1     El título
                  Introduce y sintetiza el tema. Su objetivo es captar la atención  y causar impacto en los lectores.
                             
                      2.1.2 Informativo
                              Dice algo nuevo del producto o del mercado. Principalmente menciona premios obtenidos.
            En esta edición estadounidense de La carretera, de Cormac McCarthy, se nos informa de que ha sido ganador del premio Pulitzer, así como de que es lider de ventas.

                              

                      2.1.3 Selectivo
                               Se basa en la segmentación del mercado y va dirigido a distintos colectivos: jóvenes, adultos...
            El título de esta enciclopedia deja claro cuales son sus destinatarios.

             
                      2.1.4 De intriga
                               Busca despertar la curiosidad y el interés a través de diversos medios.

            En la portada de este best-seller puede leerse: "Sí, este es el libro del que habla todo el mundo".

             
                      2.1.5 Imperativo
                              Supone una invitación al lector a realizar distintas acciones, frecuentemente la lectura de la novela, aunque no siempre.
            Angel Llacer. Parece difícil, ¡pero no lo es! "Saca lo mejor de ti y alcanza tú exito" Reza el subtítulo del libro.


            2.2      El eslogan
                  Expresión breve, fácil de memorizar, y atractiva, que busca impactar.
            Para publicitar Sorgo rojo, de Mo Yan, en esta página web nos tientan con la posibilidad de llevarnos un "Nobel" a casa".
            Así se publicita el nuevo libro de Pérez Reverte, tanto en carteles de librerías como en internet.


            2.3  Los subtítulos
               Frases o expresiones que acompañan al título, ampliando la información.
            "La novela más deliciosa de la autora", dice el subtítulo de Flush en la última edición de Austral.


            2.4   El cuerpo del texto publicitario
                  Textos argumentativos utilizados para conseguir más ventas.

                  (Cuerpo del texto publicitario de  El tango de la Guardia Vieja)
            "Una pareja de jóvenes apuestos, acuciados por pasiones urgentes como la vida, se mira a los ojos al bailar un tango aún no escrito, en el salón silencioso y desierto de un transatlántico que navega en la noche. Trazando sin saberlo, al moverse abrazados, la rúbrica de un mundo irreal cuyas luces fatigadas empiezan a apagarse para siempre.»
            Un extraño desafío entre dos músicos, que lleva a uno de ellos a Buenos Aires en 1928; un asunto de espionaje en la Riviera francesa durante la Guerra Civil española; una inquietante partida de ajedrez en el Sorrento de los años sesenta...
            El tango de la Guardia Vieja narra con pulso admirable una turbia y apasionada historia de amor, traiciones e intrigas, que se prolonga durante cuatro décadas a través de un siglo convulso y fascinante, entre la luz crepuscular de una época que se extingue".


            2.5      La firma
                  Suele consistir en el logotipo, domicilio y página web de la editorial.
            Logotipo de la editorial Anagrama

            2.6      Eslogan de cierre
                  Se utiliza para concluir o resumir el mensaje, tras lo dicho previamente.


            2.7      Otros textos
                  A menudo se emplean citas de otros escritores o autoridades en determinado tema acerca del libro en cuestión. Suelen reflexionar acerca de la forma y no del contenido.
            En esta solapa de Anagrama, tras la obra de Vila-Matas, se incluyen numerosas citas de otros autores.


            2.8      Otros elementos icónicos
                  También se incluye publicidad en separadores y marcadores.
            Estos marcadores conmemoran el día del libro.

            2.9      La imagen
                  La imagen debe captar la idea central del libro, y completar la información del título.

            La portada de Alianza para Las uvas de la ira remite directamente a su argumento.


            3. Tipos de textos

            3.1      Narrativos
            Este recurso se emplea con mucha frecuencia en el discurso publicitario editorial. Los textos narrativos suelen estar basados en la historia que cuenta el libro.
            En la sinopsis de La caída de los gigantes se refiere parte del argumento: "Esta es la historia de mis abuelos y de los vuestros, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma es la historia de todos nosotros."

                      3.1.2 Diálogo
                      Su uso no es tan frecuente, aunque ilustra de una forma más cercana a la literatura lo que  ocurre en una novela. Una parte de los hechos se muestra a través del diálogo de los personajes, y no resumiendo, como en la narración.
             
                      3.1.3 Cuento
                      El carácter breve de los cuentos hace que se empleen a menudo en publicidad. Los lectores tienden a empatizar más con argumentos dados en forma de narración que de manera ensayística.
                            
                      3.1.4 Diario 
                      A través del día a día de una persona, los destinatarios de la publicidad pueden sentirse identificados.
              
                      3.1.5 Microrrelato
                      Todavía de extensión más breve que el cuento, el microrrelato ha conocido en los últimos años un gran desarrollo. Se ha despertado el interés por sus mecanismos, ya que parece uno de los géneros más apropiados para la publicidad.
                             
                      3.1.6 Biografía
                      La vida de los autores se presenta en numerosas ocasiones como reclamo para el lector; claro está, que en estas "biografías" sólo se presentan los rasgos que puedan ser de interés en relación con el libro publicitado.

            3.2      Descriptivos
            La descripción no suele encontrarse de manera autónoma, sino mezclada con distintos tipos de géneros. Lo más habitual es que un autor de renombre que está presentando el libro, describa al autor de éste tanto exterior como interiormente.

            En esta sinopsis se mezcla la narración con elementos descriptivos:
            Ese muchacho que llega a Madrid en 1995 arrastrando su maleta, con un contrato para trabajar en una revista del corazón y mil silencios en el recuerdo, poco imagina que pronto será uno de los rostros televisivos más reconocidos de nuestro país.
            Ese joven que deja atrás su barrio, su familia y una vida cargada de deseos, miedos y preguntas sin respuesta, no sabe todavía lo poco que tardará en conseguir aquello que anhela: la libertad para ser él mismo, vivir abiertamente su sexualidad, destacar en su profesión y conocer a amigos ante los que abrirse sin reparos ni vergüenza.

            Singladura

            Singladura, de Manuel Moyano

             A lo largo de ese día, el viajero recorre a pie las desoladas llanuras de la tundra, navega en una goleta sorteando gigantescos témpanos de hielo. Bucea a pulmón entre silentes bosques de coral y de madrébora. Se enfrenta a una horda de caníbales. Asciende a la cumbre donde un ídolo de oro le dirá su porvenir. Enamora a la hija de un rey, mata a un oso con el mero auxilio de una daga. 
            Es tan sólo al término de esa larga jornada, mientras cae la noche, cuando el viajero escucha como alguien le indica en tono apremiante que ya es hora de cerrar y que debe abandonar inmediatamente la biblioteca.

            Este microrrelato tiene la fuerza necesaria para ser empleado en publicidad. Sus imágenes son muy evocadoras y el desenlace no es esperado, resultando oportuno para publicitar, por ejemplo, una biblioteca.

            Spot

            Vemos en pantalla la sucesión de imágenes que presenta la historia: un viajero en la tundra, navegando en goleta, y buceando entre coral. Hay un combate con caníbales, que aparecen con el torso descubierto. Después, el aventurero sube a la cima de una montaña donde coloca una bandera; conquista a una bella mujer, derrota a un oso con una daga en medio de un bosque. Tras este último acontecimiento vemos como cae la noche y el viajero se acomoda junto a un árbol y cierra los ojos. La cámara va alejándose de la escena y nos muestra la totalidad del bosque, plagado de árboles. Las hojas de éstos van fundiéndose hasta parecer letras. De pronto, aparecen los ojos del viajero en primer plano, abriéndose de golpe.

            -Vamos a cerrar -se escucha una voz en off.

            Cuando la cámara va ampliando la escena descubrimos que el "viajero", vestido con ropas corrientes, se encuentra en una mesa de biblioteca, ante un libro. La sala está en penumbra.


            Al final, sobre negro, podría utilizarse una cita de Jorge Luis Borges:

            "Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca."

            jueves, 13 de diciembre de 2012

            Regala libertad a tus hijos


            Este anuncio se encuentra entre las páginas del El País Semanal. En el mismo se oferta una suscripción a El País del fin de semana por 12, 99 euros. Vemos a una niña jugando, aparentemente feliz; en la parte inferior hay una carta que simula estar escrita por la pequeña, en la que pide a los Reyes Magos que regalen la mencionada suscripción a sus padres. Sin embargo el texto de la carta no parece escrito por una niña, tanto por su lenguaje como por el uso de anáfora en la repetición de "quiero".
            Al margen de las descripciones, la estrategia comercial es hacernos creer que la lectura de El País del fin de semana es tan apasionante, que los padres descuidarán hasta el cuidado de sus propios hijos. La hipérbole se concreta en el eslogan "Regala libertad a tus hijos".
            Este tipo de anuncio encaja con la ideología que se atribuye a los compradores del diario, quienes sin ninguna duda querrán dotar de mayor libertad a sus hijos. Ha sido diseñado específicamente para El País, con un profundo conocimiento de sus lectores, y su aparición en cualquier otro periódico nacional no lograría los mismos efectos.

            sábado, 8 de diciembre de 2012

            De Samaniego a Marilyn


            Nos ha sido encomendada en clase la tarea de publicitar un libro de difícil lectura a través de una fábula de Samaniego. Para ello, podemos escoger cualquiera de los complejos textos de los renovadores de la novela, Woolf, Faulkner, Proust, o incluso nuestro querido Benet, ese ingeniero que escribía en sus ratos libres y nunca dejó de generar desconcierto en sus lectores. Sin embargo, si hay un escritor famoso por su complejidad, ese es James Joyce.
            Pero no sólo tenemos que publicitar una novela complicada. El objetivo es demostrar que el esfuerzo invertido en leerla merece la pena. Así pues, aunque podríamos haber escogido Finnegan's Wake, obra que Joyce tardó diecisiete años en escribir, si el Irlandés tiene una novela por excelencia, esa es Ulysses.

            La idea para el anuncio es la siguiente:




            Subió una mona a un nogal

            y cogiendo una nuez verde

            en la cáscara la muerde.

            Como le supo muy mal,

            arrojola el animal

            y se quedó sin comer.

            Así suele suceder

            a quien su empresa abandona

            porque halla, como la mona,

            un principio que vencer.




            Si Marylin peló la nuez,



            ¿Vas tú a conformarte con la cáscara?


            ULYSSES

            La novela definitiva

            viernes, 7 de diciembre de 2012

            Dejémoslo en "Ricardo"

            La literatura se utiliza en la publicidad de muy diversas formas. Unas veces se respeta la fuente a pies juntillas y otras, como en este caso, ni siquiera se acierta en el título.


            Al margen de que la traducción del poema empleado es un poco libre, con el objetivo de hacer el texro más efectista, lo más lacerante es que el fragmento no pertenece a "Ricardo III", sino a Ricardo II, de Shakespeare. Me imagino a los publicistas reparando en el error tras ser diseñado el cartel y pensando algo así como ¿A quién va a importarle?

            En cuanto a la traducción de dicho fragmento, la versión original en inglés es esta:

            "I wasted time, and now doth time waste me;
            For now hath time made me his numbering clock;
            My thoughs are minutes; and with sights they jar
            Their watches on unto mine eyes, the outward watch
            Whereto my finger, like a dial's point,
            Is pointing still, in cleansing them from tears".

            Una traducción más ceñida al original sería, por ejemplo:

            Malgasté el tiempo y ahora el tiempo me malgasta a mí;
            Ahora él ha hecho de mí su reloj
            Mis pensamientos son minutos que con suspiros
            remueven el tiempo ante mis ojos, el reloj
            donde mis dedos como agujas
            estan dispuestas para limpiarlos de lágrimas.



            martes, 4 de diciembre de 2012

            Los bancos y la publicidad

            ¿Cómo cambiar la imagen de los bancos a la vista de lo sucedido?


            Hoy en día parece imposible que nos olvidemos de que los bancos han jugado con nuestra ignorancia, consiguiendo que tanto ellos como nosotros acabásemos perdiendo.
            ¿Han sido ellos más codiciosos que nosotros?
            Quizá no. Quizá sea que la codicia es una cuestión de la condición humana, y no sólo de unos pocos.
            Pero sí son unos pocos quienes tienen el poder; ese es el hecho que ofende y cuesta aceptar.


            Y más cuando en general, no se les ve demasiado tristes.

            ING Direct consigue que nos olvidemos de todo por treinta segundos en una campaña muy sorprendente; uno está viendo la televisión, deseando que termine el tiempo de publicidad, asqueado por diversos tipos de engaño, cuando de repente se encuentra con la pantalla teñida de naranja y una canción de acordes cálidos. ¡Durante cuarenta segundos!
            Y cuarenta segundos de paz en un bloque publicitario no los olvida cualquiera.


            Cuando termina el anuncio no sabes muy bien lo que te han vendido:
            ¿ING Direct patrocina "pensar"? 
            Pues perfecto. Ni lo sabes, ni quieres saberlo. ¿Un banco? ¿Me ha anunciado usted un banco?
            Estamos tan acostumbrados a que nos engañen, a la palabrería barata, a la letra pequeña, que ya no resulta grato escuchar palabras que vengan de los bancos.

            ¿Realmente es posible hacer publicidad positiva de los bancos, revertir la situación? Y si es así, ¿Cómo puede hacerse?
            Se ha extendido entre la población la idea de que los bancos, o son inútiles, o estafan.
            Para realizar una campaña publicitaria es necesario conocer a fondo el producto sobre el cual se va a trabajar, y hacerse numerosas preguntas. ¿Son todos los bancos malos? ¿Acaso son inútiles?
            Si rascamos un poco en el prejuicio surgido durante estos años de crisis, nos damos cuenta de que los bancos hacen más fácil la vida de todos, y eso incluye la de la gente corriente.
            Primero, proporcionan seguridad. Y es que si tienes el dinero guardado debajo del colchón, y más en los tiempos que corren, debes saber que corres peligro de muerte. En cambio, si atracan un banco, quienes se interpondrán entre los atracadores y tu dinero serán otros, no tú. Allí tu dinero se encontrará a buen recaudo, siempre que no pretendas obtener por él más del rédito del que este dará nunca. Olvidémonos de la gallina de los huevos de oro. Si un banco te paga un alto interés por tus ahorros, corres riesgo de perderlos, pues nadie regala nada gratis.
            En segundo lugar, los bancos proporcionan disponibilidad y comodidad a sus clientes. ¿Se imaginan las colas que tendrían que aguardar si no pudiesen domiciliar cómodamente sus recibos? ¿Se imaginan viajar a un país extranjero y no poder cambiar de moneda, o el peligro de llevar dinero encima si no existiesen cajeros?
            Con el paso del tiempo, cuando los avances pasan a un segundo plano, a esa especie de purgatorio de la costumbre, tendemos a olvidarnos del valor de las cosas.
            ¿Quién podría comprarse una casa si no fuese gracias a los préstamos bancarios? ¿Con qué financiación se construirían los hospitales, o las carreteras?
            Publicitar positivamente a los bancos tan sólo consiste en hacer un ejercicio de memoria colectiva.


            jueves, 29 de noviembre de 2012

            Publicidad en forma de relato

            La editorial Random House Mondadori ha tenido la iniciativa de emplear un texto con forma de relato para publicitar la lectura, y a través de ella, su pagina web.
            El anuncio es el siguiente:



            La publicidad como tipo de texto

            Los últimos días hemos estado analizando en clase la publicidad como tipo de texto, llegando a la conclusión de que, al igual que la de los literarios, su base es argumentativa. Ahora bien, partiendo de esto, la diferencia entre los textos literarios y los publicitarios es que, mientras los primeros generan emociones en el destinatario a partir de mecanismos nuevos de creación y transformación  los publicitarios utilizan las emociones universales como trampas para persuadir.

            Ambos tipos de textos resultan pues, irregulares. La argumentación de la publicidad no se encuentra centrada en la razón, sino en los sentidos. La causa de esto puede ser que la publicidad se fundamenta en la competitividad y esta hace indispensable llamar la atención del destinatario con los mecanismos mas eficaces, esas sensaciones o deseos que todos tenemos.

            Los publicistas ocupan gran parte de su tiempo en realizar estudios de mercado que les permitan conocer los a la gente, y más tarde, diseñan campañas con el objetivo de que emocionar al mayor numero de personas posible. El fin de un anuncio es que la gente que lo ve mientras lee el periódico, o se lo encuentra en la televisión, por muy distinta que sea, sienta algo que le concierna, impulsándole a adquirir productos o servicios determinados.

            Siguiendo esta serie de razonamientos resulta lógico que los anuncios con los que nos bombardean cada día se encuentren repletos de falacias. Argumentos que a simple vista parecen convincentes pero que si los analizamos con detenimiento resultan tramposos.

            Un ejemplo de anuncio falaz:



            La falacias que podriamos encontrar son:


            • Post hoc, también llamado correlación coincidente o causalidad falsa. Es un tipo de falacia que afirma o asume que si un acontecimiento sucede después de otro, el segundo es consecuencia del primero.
            En el anuncio quiere hacernos deducir que el hecho de que todos los hombres la miren, a excepción del ultimo, es causado por llevar ropa de la marca.

            • Generalización apresurada, muestra sesgada o Secundum quid, falacia que se comete al inferir una conclusion general a partir de una prueba insuficiente.
            Todos los hombres se giran, menos el ultimo. Se pretende implicar que la ropa llamara la atención de todos los hombres, salvo los homosexuales.

            lunes, 26 de noviembre de 2012

            "Mondo Cane"

            "Mondo Cane", por Juan José Millás

            En lugar de "las hazañas físicas tienen más repercusión mediática que las intelectuales", Millás podría haber comenzado este artículo de El País Semanal con cualquier otro tipo de enunciado asertivo. Pongamos por ejemplo: "Los gin-tonic dobles tienen mayor repercusión renal que el mosto". Porque tras esa primera afirmación, que parece la conclusión de su tesis, se encarga a un sencilla tarea como escritor de artículos: simplificar y distorsionar la realidad para dárselas ingenioso.Su argumento principal para criticar el salto de Baumgartner es que fue llevado a cabo un domingo por la tarde. Despues de mencionar este hecho, se pone a hablar del share, del dinero, y de los gin-tonic. De conspiraciones judeo-masónicas que dominan el mundo y de la ignorancia de los televidentes. Si se hubiese informado un poco de por qué el salto fue realizado un domingo -cuestiones de la meteorología- podría haberse ahorrado su disertación, y haber dotado a su artículo de un carácter más profesional. Investigando hubiese reparado, también, en la cantidad de expertos que han permitido con su trabajo que la hazaña fuese posible.

            lunes, 12 de noviembre de 2012

            Fleurus



             Este es un anuncio de relojes extraído de un periódico de 1932. Como podemos ver, las estrategias comerciales han cambiado mucho, paralelamente a los cambios de la sociedad. El impacto visual del anuncio es escaso.


            Ejemplo de lo que podría ser actualmente un anuncio de relojes en el periódico, con objetivo de contrastar el anterior.

            FLEURUS
            Descubre donde se esconde el buen gusto

            www.fleurus.com



            El siguiente es un ejemplo actual de la publicidad en el mundo de los relojes. Se basa en un gran reclamo, el futbolista David Beckham.

            domingo, 11 de noviembre de 2012

            Títulos

            Hemos debatido en clase los distintos títulos propuestos para las antologías, y realizado una votación para escoger los mejores. Los resultados han sido los siguientes:

            • Leopoldo Alas: Cuentos con alas. Por un lado, evoca la imagen de unos cuentos capaces de volar, lo cual llama la atención positivamente. Por otro nos remite a su autor.
            • Pardo Bazán: El amor no es un cuento. Engloba la temática de los cuentos recogidos en la antología y a su vez constituye un interesante juego de palabras.
            • Espronceda: Con diez poemas por banda. Recoge uno de los versos más conocidos del autor y expresa el género literario en el que se centrará la antología. Tiene el problema de que diez poemas por banda harían un total de veinte, y la antología tan sólo se compone de diez.
            • Campoamor: Nada es verdad ni es mentira. Es también uno de los versos más conocidos del autor, con un sentido profundamente paradójico.


            miércoles, 31 de octubre de 2012

            El gran salto

            El pasado 14 de octubre de 2012 no fue un día más en el calendario. Felix Baumgartner concentró la atención de medio mundo al lanzarse al vacío desde 39.000 metros de altura.



            El evento fue retransmitido en directo por televisión en numerosos países  y copó las portadas de los periódicos al día siguiente. Sin embargo,  no constituyó solo un acontecimiento deportivo. Con su patrocinio, la marca de bebidas energéticas Red Bull ha encontrado un escaparate perfecto para promocionarse. Los beneficios en publicidad son muy difíciles de medir. Aun así, no cabe duda de que la inversión se verá recompensada, puesto que no ha sido publicidad al uso, sino participación activa en una hazaña sin precedentes.
            Los dos enlaces que vienen a continuación conducen a sendos artículos en los cuales se estudia el acontecimiento desde puntos de vista dispares:



            Ademas de su apuesta por el mundo del motor, en la Formula 1 y el motociclismo, hace años que la marca viene patrocinando eventos extremos:

            Cliff Diving (Saltos de trampolín desde acantilados)
            XFighters (Saltos estilo libre de motocross)
            Competiciones aeronáuticas.


            martes, 30 de octubre de 2012

            Campañas publicitarias (2002)


            • Flex: El anuncio publicita unos colchones jugando con el nombre corporativo, de modo que en diversas situaciones de la vida cotidiana alguien pronuncia una palabra que contiene "flex" y automáticamente, todo el mundo cae sumido en un profundo sueño. La idea es bien sencilla: asociar la marca al descanso.
                     Estas son tres variantes de la campaña:






            • Canal +: En tres secuencias distintas se nos muestra la misma idea: un padre acude al médico con regalos en el estómago porque a su destinatario no le han gustado como deberían y, según parece, se los han hecho tragar. En el primer caso, cuando el médico le toca la barriga, escuchamos hablar a una muñeca. En el segundo, el médico le pregunta si le duele mucho, y el paciente responde que según las horas. Cuando dan en punto descubrimos que se ha tragado un reloj de cuco. Finalmente, en la tercera secuencia, el paciente está tumbado en la camilla cuando suena un teléfono móvil en su interior. El médico dice "yo lo cojo". Estas escenas cobran sentido bajo el eslogan "Si no quieres que te hagan tragar tus regalos, regala Canal +".

            • Bloom: En este anuncio se juega con las costumbres para publicitar un spray anti-insectos. Vemos una escena en la que una persona, durante una comida, golpea a otro para matar a un mosquito que se le ha posado en la frente. Ocurre que al golpeado no le sienta bien -quizá porque piensa que no tenía ningún mosquito- y le propina al otro un soberbio puñetazo. Al final aparece el eslogan: "Con Bloom no hay mosquitos" que nos informa de que todo el episodio se hubiese solucionado utilizando el producto.


            Rediseñando el euro


            En el siguiente artículo, perteneciente a El País, se nos cuenta la labor que seis agencias publicitarias han llevado a cabo en busca de un eslogan para publicitar el euro ante la "crisis de confianza" que parece estar sufriendo la moneda.

            Nuestra aportación, de la mano de la empresa madrileña Diluvia, consiste en un mapa de Europa realizado a partir de las diferentes monedas de euro que existen.

            La idea más llamativa ha sido la de la empresa polaca Touch Ideas, que consiste en el siguiente eslogan: "Juntos ganamos más". Claro está que, dada la gran variedad de lenguas existentes en la Unión Europea, la campaña se caracteriza por utilizar el eslogan de forma análoga con buen número de ellas. 


            La "e" de la primera palabra de cada cartel aparece sustituida por el símbolo del euro. Llama la atención el caso del español, el único en el que el símbolo no aparece en la primera palabra, que es "juntos". Una forma de solucionarlo hubiese sido invirtiendo la sintaxis de este modo:


            Amor al marrón


            Este anuncio destaca por su sencillez. En el mismo vemos emplazados, en vertical, unas botas de la marca Camper, la palabra inglesa love, y un pastel de chocolate. No es casual que el amor este situado entre las botas y el pastel, pues se presenta como el nexo entre ambos.

            Algo similar ocurre en otro cartel de la misma campaña, en el que el pastel se ve sustituido por un balón de reglamento de los que se usaban antiguamente, con cuero unido por un cordajes. Aquí el mensaje parece relacionado con la posibilidad de amar tanto lo tradicional como lo más vanguardista.


            Sin embargo, el segundo cartel ayuda en la interpretación del anterior. Si nos fijamos, la similitud visual entre el balón y la estética de los zapatos en las imágenes empleadas es muy grande. Lo mismo ocurre si observamos con detenimiento el primer cartel, en el cual el pastel es muy similar al tacón de las botas.
            Esta parece haber sido el punto de partida de los publicistas para el desarrollo de la campaña.


            La marca, que siempre había sido eminentemente deportiva, se quiere publicitar como calzado de diseño. Este hecho que queda patente en la mención al diseñador de la nueva colección: Romain Kremer. No cabe duda de que es una buena forma de prestigiar a Camper, si bien su carácter deportivo no queda en ningún momento olvidado, visto el patrocinio que une actualmente a la marca con la Copa del Mundo de vela.

            Sólo para ellas




            Un cartel publicitario en el cual aparece un utilitario rodeado de complementos de mujer. Secadores, bolsos, pintalabios, gafas de sol... Esta es la decimonónica y trasnochada idea que han tenido los publicistas de Nissan para promocionar su nuevo coche, destinado según parece al mercado femenino. Por si este encorsetamiento resultase poco ofensivo, en la parte inferior podemos leer, en clara alusión a las cualidades de la mujer como conductora:

            La eficiencia déjala para el limitador de velocidad.





            La campaña publicitaria se acompaña, como no podía ser menos, de mujeres fotografiadas de improvisto junto a su Nissan Elle realizando actividades cotidianas tales como salir a correr, jugar con globos o tomar el sol en la orilla de un río.

            Indudablemente, la campaña tendrá gran éxito.

            Los intereses creados

            Si no existiese la publicidad ¿Como sabríais lo que deseáis?

            Con esta sencilla pregunta el dibujante el Roto, conocido colaborador del diario El País, realiza una crítica a la publicidad con la intención de hacernos reflexionar.

            La labor de la publicidad hoy en día es tan importante que de alguna forma moldea las conciencias de la sociedad. El publicista es un gran conocedor del mundo en el que vive, y en la mayoría de los casos se sirve de esto para crear en los destinatarios de los productos publicitados carencias que no existen.
            Como reflexiona Raúl Eguizábal en su libro Industrias de la conciencia. Una historia social de la publicidad en España: 

            "Los anuncios me dicen que soy imperfecto y me ofrecen la solución".


            Si no existiese la publicidad gran parte de las necesidades que nos marcamos en el día a día, así como esos productos que consideramos indispensables, se volverían prescindibles.

            El Roto proyecta con frecuencia su visión critica hacia el mundo en el que vivimos. Estos son otros ejemplos de sus ácidas viñetas: